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Un combate inesperado ~ Libre (Menos Rin) - (2018)

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Un combate inesperado ~ Libre (Menos Rin) - (2018)

Mensaje por Teresa Malmorpheous el Vie Jul 21, 2017 10:54 pm

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Sus pisadas hacían eco en los solitarios pasillos que se extendían frente a ella, pasillos que no habían cambiado en absoluto desde su partida... incluso después de 500 años, aún se sentía como en casa al caminar bajo el techo de Las Noches. Sin embargo... después de haber estado ausente tanto tiempo, ¿Seguía siendo su hogar? Teresa podría ser vista como una intrusa ante los ojos de los demás arrancar, y eso la preocupaba.

Se dirigía hacia los aposentos de la Primera Espada, intentando no llamar la atención de ningún individuo indeseado.... Necesitaba encontrar a Hikari Mizu cuanto antes, pero tampoco tenía la total seguridad de que se encontraría en sus aposentos, y a decir verdad, llegar a ellos no era tan sencillo. Además de que se encontraban en la cima de Las Noches, varias partes del castillo habían sido remodeladas, mantenía el mismo aspecto de siempre, pero los caminos que ella recordaba llevaban a lugares diferentes, y algunos de ellos habían desaparecido por completo.

No tardó mucho en desviarse del camino, y perder por completo el rumbo en aquellos pasillos que solía conocer como la palma de su mano. Era una situación problemática pero... lamentablemente sus problemas no hacían más que comenzar.

Su suerte la llevó hacia una habitación de gran tamaño, algo así como un pequeño salón, donde pudo ver una gran cantidad de arrancar reunidos, eran al menos 20. Inmediatamente retrocedió, no quería verse involucrada con nadie, no en esa situación. Pero al dar un par de pasos hacia atrás, se choquó con un hombre de gran altura que resguardaba la puerta por la que acababa de pasar. ¿De dónde había salido? ¿Acaso su persepción estaba fallando debido a la petrificación? -Déjame pasar- Le miró con severidad mientras pronunciaba esas palabras, no tenía tiempo que perder allí. -¿Qué? ¿Te vas tan rápido? ¿Por qué no te quedas a pasar el tiempo con nosotros eh?- Tenía una voz ronca y desagradable, como la de un ebrio callejero, y tras soltar esas palabras como si de vómito se tratase, le dió una fuerte nalgada a la antigua Espada, empujándola hacia el centro de la habitación. Los otros arrancar se rieron, y tras levantarse de sus asientos comenzaron a caminar hacia ella lentamente, algunos incluso desenvainaron sus zanpakuto. ¿Querían pelear? ¿Torturarla? ¿Violarla? Podrían hacerlo sin problemas, y seguramente nadie los castigaría por ello... Y eso era indignante.

-¡Suficiente! Son parte del ejército de Las Noches, ¡Compórtense como tal!- Por un momento, se le olvidó por completo que habían pasado 550 años, y reaccionó como si el número tatuado en su piel aún tuviese algo de valor. -Les ordeno que bajen sus armas... O afronten su sentencia por insubordinación.- Se mantuvieron en silencio unos momentos, analizando cuidadosamente la situación. ¿Quién era ella? No parecía tener la fuerza de una Espada, ¿Podría estar escondiéndola? Si bien la mayoría de ellos se encontraban dudosos, el grandote que resguardaba la puerta no se sintió ni un poco intimidado. -Pff... ¡Hahahahaha! No engañas a nadie, ¿Quién te crees que eres para darnos órdenes? Ni siquiera tienes una zanpakuto! Hey muchachos, vamos a darle, a ver si después de que le arranquemos un brazo o dos sigue hablando con ese tono- Ya no había vuelta atrás, una batalla era lo menos que necesitaba, pero no tenía opción. Intentaría derrotarlos rápidamente para no llamar la atención... tampoco podía matar a ninguno, eso sólo haría las cosas más complicadas.

No tardaron demasiado en cargar todos juntos hacia ella, con la intención de matarla. Se pudo escuchar el violento choque del acero retumbar por la sala, al bloquear múltiples ataques a la vez con un movimiendo de su espadón, el cual acababa de materializar.

Por más débiles que fuesen sus contrincantes, aquella batalla no pasaría desapercibida para los arrancar que se encontraban en la zona. ¿Podría terminarla antes de que la situación empeorase aún más?

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Re: Un combate inesperado ~ Libre (Menos Rin) - (2018)

Mensaje por Veradax el Dom Jul 23, 2017 3:14 am

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Se froto el mentón con un pañuelo retirando el sudor para después cambiarse de guantes una vez cerro la jaula habiendo regresado al sujeto de pruebas a su madriguera. Podía ver que el joven estaba agotado, ya que noto que su ritmo respiratorio era lento pero se recuperaría ya que dejo algo de sustento y bebida para su cobaya de laboratorio.  Marcho del lugar asegurándose de dejar bien cerrada la puerta y que las trampas que había instalado saltasen a la mínima que intentasen entrar sin su consentimiento. El pobre infeliz que tratase de acceder se llevaría una grata sorpresa, ya que fabrico un par de cosas de lo más curioso y si al volver habían saltado las ratoneras le parecerá interesante ver que abra quedado del fisgón que trato de entrar sin su permiso.  Subiría por las escaleras e iría por distintos pasillos hasta lograr dar con la puerta de salida, colocando una pieza en posición y dejando otra trampa preparado para el primero que tocara abriese la puerta.

Comenzaría avanzar por los pasillos blancos del palacio de las noches en total silencio, aunque la armonía de dicha ausencia del sonido seria irrumpida por un jolgorio que escucharía desde la lejanía. Arqueo levemente su ceja para encaminarse hacia el lugar totalmente tranquilo, incluso el sonido de los aceros que se produjo en medio no le hizo acelerar su paso ya que en principio aquello no iba con el espada. Una vez que llego al lugar pudo ver a un arrancar bastante alto y corpulento irrumpiendo la entrada hacia la estancia.

-¿Y este escándalo? 

Pregunto irrumpiendo de golpe y todos los arrancar del interior se detuvieron y el que estaba en medio se giró encarándose hacia el arrancar. Los que se encontraban en el interior se quedaron mudos al reconocerlo, sabían qué tipo de espada se trataba y el hecho que lo molestara podría salirles cara tal acción.  En un principio quedo preso de la sorpresa aquel arrancar tan grande, pero enseguida recobro la compostura al recodar un suceso y se puso a reírse mirando al arrancar científico.

-Bah! No tenéis que preocuparos chicos, el actual rey de hueco mundo no lo considera un espada como antaño. Ni tan siquiera se presentó al evento del ascenso. Por lo que seguro que se ha vuelto débil y seguramente ni tan siquiera fue merecedor del título de espada. 

Empezó a reírse y junto a estos unos cuantos, pero no todos tan solo una pequeña porción ya que otros lo conocían y no querían arriesgarse a que se molestase con ellos.

La expresión del arrancar científico mostró cierta incredulidad ante el comentario de aquel cabeza hueca, pero se pudo ver en las facciones del arrancar como pronto dejaría ver una especie de “sonrisa” en su rostro y ojos. Solo unos pocos se retiraron al fondo de una esquina presos del miedo, otros seguían al arrancar musculoso.

-Nunca me canso de ver como la estupidez de algunos arrancar crecen hasta un nivel que roza a la absurdo de manera desbordante, se nota que esos músculos han obstruido los vasos sanguíneos de tu cerebro. Así que estoy siendo juzgado por una simple ¿carnaza? Je.. que curioso la verdad.  ¿Pretendes postular a espada? Siento decirte que no tienes futuro y acabaras convirtiéndote en una simple mancha que será fácilmente borrada.

-¿Me estas juzgando? ¡¿Tu?! Que ni tan siquiera te presentas al llamamiento y mostrar tu poder al Hueco Mundo. Y pretendes querer darnos a entender que debemos respetarte ¿Porque antaño fuiste espada por un rey débil?

Esta vez una leve risa escapo de la garganta del arrancar científico, le pareció divertido con que efusividad mostraba la indignación aquel arrancar rozando a lo cómico incluso.  ¿Le está pidiendo explicaciones? Sin duda debería tener que dejar claro a los nuevos que las palabras osadas conlleva a consecuencias y de las grabes, mantuvo la compostura mirándolo una vez ceso de reírse. La seriedad pudo denotarse en la mirada del arrancar científico.

-El hecho que no me presentara tan solo me concierne a mí. No tengo porque dar explicaciones a simple “carnaza”. Además por lo que estoy viendo no me perdido nada de interés, ya que según veo el hecho que estuvieses presente no lograste alcanzar nada. Te has mantenido en la posición actual en la que estás.

Tras decir aquellas palabras el arrancar musculado lanzo un puñetazo en dirección hacia el espada preso por la rabia, este giro su cabeza hacia la diestra evadiéndolo. Para después golpear detrás de la rodilla con su pie haciendo uso de su hierro endureciendo su pierna y escuchándose el crujir del hueso e haciéndole perder el equilibrio tras golpearlo dejándolo tumbado en el suelo. Una vez estuvo en el suelo alzo la mano manifestando su reiatsu negro formando una esfera negra, tras pronunciar la palabra “cero” libero la energía soltando un disparo y abriéndole un agujero en los pulmones haciendo que este acabase ahogado en su propia sangre hasta alcanzar la muerte.

-Bien ¿Alguien tiene algo más que decir? Espero que con esto os lo penséis dos veces antes de cometer este error. Porque os valdrá la vida en ello. Sigo siendo el mismo espada que conocisteis antaño, espero por vuestro bien que no lo olvidéis nunca. Y tu sal de esta sala lleno de animales..

Dijo este último comentario refiriéndose a la mujer mientras hacía caso omiso al cadáver para alejarse del lugar, manteniéndose en silencio y antes que pudiese decir nada la interrumpiría.

-No te confundas, simplemente me gusta recordarle a los perros que deben saber comportarse y hacer caso de lo que se les dice su dueño. Si los otros los consienten ya es problema de ellos no mío, yo dejo clara mi posición.

Una vez se alejasen del lugar llegaría al pasillo que se encontraba repleto de columna de marfil y se detendría para recostar su espalda sobre una mirándola y dejando que fuese la mujer quien diese inicio a una posible conversación.

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Re: Un combate inesperado ~ Libre (Menos Rin) - (2018)

Mensaje por Teresa Malmorpheous el Lun Jul 24, 2017 1:39 am

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Por un momento se sintió como la humana que solía ser, una simple mortal en un campo de batalla, enfrentándose a cientos de enemigos que no conocía por razones que no entendía. A pesar de que los números la desfavorecían enormemente, Teresa estaba acostumbrada a batirse contra varios oponentes al mismo tiempo. Combatía sin dejar aperturas, movimiendo sus pies de manera elegante y precisa, bloqueando los incesantes ataques que caían sobre ella y contraatacando cuidadosamente cada uno de ellos, únicamente para mantener a sus enemigos a raya, y procurando no dañarlos de gravedad... Pero no era tan fácil. No después de haber pasado tanto tiempo sin moverse, sus músculos estaban completamente desacostumbrados.

Logró herir a varios de ellos, pero las heridas superficiales nunca los detendrían. Eran demasiado orgullosos. Normalmente los hubiese ejecutado debido a sus acciones, pero no tenía la autoridad para hacer tal cosa... y en el fondo tampoco quería hacerlo realmente. Su zanpakuto no llevaba el nombre de Misericordia por nada. -¡Detengan esto! Ya deberían saber que no pueden derrotarme.- Pero sus palabras fueron inútiles. A nadie le interesaban los comentarios de una desconocida como ella... Pero quizá si estarían dispuestos a escuchar los de alguien más.

Para su suerte, la batalla fue interrumpida con la llegada de un extraño individuo a quien Teresa no logró reconocer. Sin embargo, todos los arrancar de la sala se detuvieron al percatarse de su presencia. ¿Quién era? Tenía un aspecto ligeramente inquietante... Pero lo más inquietante era el miedo que infundía en varios de los arrancar allí presentes, quienes se quedaron casi paralizados con su llegada.

Sin embargo, el grandote que resguardaba la puerta no se sintió intimidado en absoluto. ¿Era valentía o ignorancia? O quizá una combinación no muy saludable de las dos... El sujeto procedió a desafiar al hombre que acababa de llegar, a quien se referían como Espada, a pesar de no tomarlo en serio por alguna razón. Le era muy difícil comprender de que estaban hablando, pero era evidente que la conversación entre esos dos no terminaría bien, especialmente al tomar en cuenta la personalidad de aquel cabeza hueca, quien finalmente decidió atacar directamente tras perder la estribos.

Pero sus ataques fueron fácilmente evadidos y contrarrestados... Acabó tumbado en el suelo con una pierna rota, indefenso ante el poderoso cero negro de aquel Espada. -¡Esp...!- Intentó detenerlo, pero antes de que sus labios terminaran de pronunciar la palabra, el cero había alcanzado su objetivo, arrebatándole la vida... No era el destino que quería para ese arrancar, por más idiota y molesto que fuese. Tras recibir la orden de salir de la habitación por parte del Espada, hizo desaparecer su espadón y se dirigió lentamente hacia la salida luego de sacudirse sus ropas. Pero antes de abandonar el lugar, se arrodilló junto al cadáver fresco del arrancar y le cerró lentamente los ojos, a la par que susurraba unas palabras que seguramente nadie llegaría a escuchar.

Finalmente, acompañó al extraño al exterior de la habitación, sin decir una palabra y escuchando atentamente a todo lo que este le decía. Teresa sabía desde un principio que no se había aparecido para salvarla, no tenía motivos para pensar en ello. -Sean perros o no... Es una pena. A estas alturas no deberíamos tener este tipo de situaciones en Las Noches.- Se podía ver claramente que estaba molesta, aquella desorganización y violencia sin sentido entre compañeros era lo que más detestaba. -Disculpe mis modales, mi nombre es Teresa Malmorpheous... ... Arrancar 103- Como siempre, su presentación fue acompañada por una leve reverencia. -¿Puedo pedir vuestra asistencia? La verdad es que me encuentro ligeramente perdida. Aunque antes, si es posible quisiera tener vuestro nombre.- Su tono de voz era calmado y educado, como el de una doncella. Con un poco de suerte aquél hombre le brindaría la ayuda que necesitaba.[/color]

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Re: Un combate inesperado ~ Libre (Menos Rin) - (2018)

Mensaje por Veradax el Lun Jul 24, 2017 3:08 am

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Veradax
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Observaría a la joven guerrera que tenía ante sus ojos, procediendo a realizar su análisis en silencio mientras iba prestando atención a sus palabras. Pudo sacar un dato en claro y es que se preocupaba de la situación actual en la que se encontraba Las Noches. Sin embargo le ocasiono cierta gracia en su interior, ya que le dio a entender que estuvo durante mucho tiempo ausente de los hechos que han ido ocurriendo en Hueco Mundo. La confirmación de sus sospechas vendrían junto aquella forma presentación, denotando en su comportamiento una etiqueta y educación refinada pese a su aspecto de guerrera.

-Es algo normal este tipo de situaciones y hay que dejar clara la posición de cada uno. Tuvo la estupidez de plantarme cara y ese fue el resultado es simple.

Dijo queriendo aclarar lo sucedido en aquel lugar, para después ajustarse las lentes y escuchar con más detenimiento a la mujer en cuanto le solicita su ayuda. No veía inconveniente en que supiese a quien se estaba dirigiendo.

-Mi nombre es Veradax 3º Espada. Aunque por no asistir a dicho llamamiento seguramente fuese degradado, sin embargo no es algo que realmente le de importancia. Ya que tuve mis motivos para no presentarme, no importa recuperare el cargo o contemplare quien ostentare mi puesto y deberá tener cuidado si cierra los ojos. Porque quizás no pueda abrirlos a la mañana siguiente..

Las últimas palabras dejo ver una expresión tranquila y pudo denotarse en la entonación de voz que lo decía como si le pareciese gracioso. Era todo muy confuso y tan solo unos pocos o quizás nadie realmente llego a conocerlo bien. Tan solo el mismo arrancar, ya que nunca se sabe que le puede rondar por la cabeza.

-Ya veo.. Estas desorientada. No te has perdido demasiado, sigue rigiéndose este mundo por las leyes de la barbarie. Y con el actual rey un vasto lorde, seguramente tomen ese modelo a seguir. Completamente erróneo bajo mi punto de vista. Pero según he podido comprobar busca mi sabiduría y veremos que sucede al final.

Aquella seria la respuesta que de momento podría otorgarle a la arrancar, colocando las manos tras su espalda mirándola desde su posición. Se percató del detalle como hizo desmaterializar el espadón que portaba en sus manos, sin duda le pareció una habilidad de lo más curiosa y deslizaría el brazo diestro por su cintura. A la vez que desenvaina su zampakutoh y le pondría la hoja de la espada en sus ojos dado que hubiese tenido tiempo de reaccionar detendría el avance de su arma.

-Um.. aun te falta mejorar esos reflejos, otro te hubiese aniquilado en este mismo instante.

Dijo para después volver a guardar el arma en su vaina, colocando las manos delante esta vez para mostrar que no tiene ningún tipo de intención hostil hacia la arrancar. Pero seguramente la hiciese desconfiar un poco, no le extrañaría ya que esa actitud es la más normal en hueco mundo y quizás sin que se diese cuenta ella misma había recibido una pequeña lección por parte del espada científico.

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Re: Un combate inesperado ~ Libre (Menos Rin) - (2018)

Mensaje por Teresa Malmorpheous el Jue Jul 27, 2017 8:04 pm

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Tenía frente a ella a un hombre quien no parecía tener ningún interés en sus compañeros, era evidente al escuchar la manera en que hablaba de ellos... y a Teresa eso no le agradaba en lo más mínimo. Sin embargo, no tenía por qué agradarle, al menos Veradax sabía como comportarse y estaba dispuesto a darle la información que necesitaba. Un ligero sentimiento de preocupación le invadió al escuchar que el nuevo rey era un vasto lorde, ya había tratado con un par en el pasado, y no eran experiencias que realmente quisiera recrear. Quien sabe que clase de planes tendría un vasto lorde para el futuro de Las Noches, y para su raza en general.

Estaba tan absorta en sus pensamientos que no pudo ni siquiera reaccionar ante el ataque sorpresivo del Espada, el cual se detuvo justo antes de alcanzar su rostro. Retrocedió de manera inmediata, a la par que materializaba nuevamente su zanpakuto para empuñarla con ambas manos. Su habilidad hollow le permitía desintegrar tanto su espada como su armadura, y absorber las partículas en su cuerpo, las cuales podía liberar en cualquier momento para devolverlas a su forma original... A pesar de que Veradax no parecía tener malas intenciones, decidió mantenerse en posición defensiva... Recordó aquél puñal que su propia compañera le había clavado por la espalda, y se percató de la cruda realidad en la que se encontraba. -Aunque no me guste admitirlo... vuestras palabras son ciertas. Mis reflejos ya no son como antes.- Estaba oxidada, apenas habían pasado unos momentos desde su despertar.

Abandonó su posición defensiva, pero no volvería a dejarse sorprender por un ataque como el anterior. Realmente no tenía idea de cuales eran las intenciones de Veradax con ella, pero tampoco le importaba demasiado. -Al igual que usted, yo también fui la 3era Espada en el pasado... Pero eso hace ya mucho tiempo...- Seguramente Veradax ya se habría dado cuenta debido a su número de tres cifras, pero quería darle un poco más de información sobre ella misma. -Permanecí encerrada en la oscuridad absoluta durante más de medio milenio... y hoy he sido liberada.-  Lo hacía sonar como si hubiese sido una prisionera, tampoco es que quisiera contarle toda la historia. -Estoy buscando a Hikari Mizu, 1era Espada... Pero no logro encontrar el camino hacia sus dependencias. ¿Podría ayudarme con este asunto?- No estaba segura de que aquél hombre la ayudaría, y no confiaba en él en lo más mínimo, especialmente después de haberse comportado de aquella manera.

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Re: Un combate inesperado ~ Libre (Menos Rin) - (2018)

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